Historia

CINDE (Centros Infantiles de Desarrollo) surge en el año 1989, bajo el auspicio de la Asociación Fe y Alegría, ante la constatación de las condiciones de vida de las mujeres vendedoras ambulantes. Dicha realidad está marcada por todas las carencias que origina la pobreza: analfabetismo, desempleo, desnutrición infantil, desatención en salud, escasez de higiene, ausencia de seguridad material, falta de apoyo institucional, etc. Como consecuencia de estas condiciones de vida, las mujeres deben salir a la calle a realizar precarias ventas, manteniendo junto a ellas a sus hijos pequeños en condiciones muy adversas para su desarrollo.
Ante esta situación, en abril de 1989, Marisa de Martínez (directora de la Asociación) junto con el Padre Joaquín López y López, S.J. (asesinado a los pocos meses junto con otros 5 jesuitas en la UCA), abren el primer Centro Infantil de Desarrollo en la ciudad de Soyapango, en San Salvador, como un proyecto dentro de Fe y Alegría. El centro fue concebido como un lugar de acogida diaria de estos niños y niñas de entre 3 meses y 6 años.
CINDE surge en momentos críticos, en un contexto de violencia y conflictos generados por la guerra civil que asoló El Salvador desde 1980 a 1992. Con los Centros Infantiles de Desarrollo se quiso abrir un espacio a la vida, en ese contexto difícil de violencia y de pobreza estructural del país, que coloca a El Salvador entre los países de mayor mortalidad infantil por causas prevenibles.
Al primer centro, ubicado en el Municipio de Soyapango, se unieron posteriormente otros dos, uno en el Municipio de Mejicanos en 1991 y otro en Zacamil (núcleo urbano perteneciente al Municipio de Mejicanos) en 1995.
Sin embargo, la Asociación se dio cuenta de que al cumplir los 6 años los niños abandonaban los Centros Infantiles y se incorporaban a la escuela pública, con lo que se perdía el contacto con ellos. Por ello se inició en 1994 el programa de Refuerzo Escolar, al que los niños acudían por la tarde para recibir apoyo escolar y poder realizar sus tareas en un ambiente adecuado. Superada esta etapa comenzaba otra, la de los chicos y chicas que querían seguir estudiando pero que no disponían de recursos para ello, lo que llevó a iniciar el programa de Becas de Bachillerato y Universidad.
Uno de los problemas más graves al que tuvieron que enfrentarse en los comienzos de esta experiencia fue el maltrato y la violencia contra los niños ejercidos por las madres y padres, producto de patrones culturales de crianza que no reconocen al niño como sujeto de desarrollo. Se vio entonces la necesidad de trabajar con ellos para reducir los niveles de violencia intrafamiliar, surgiendo así el programa Forjando Futuro.
De forma paralela comenzaron los programas de mujeres: talleres artesanales, bancos solidarios de ahorro y préstamo, grupos de apoyo, etc. Estos programas ofrecen una alternativa de organización y superación a las mujeres vendedoras ambulantes.
Dada la diversidad de programas que se estaban llevando a cabo, se optó por constituir la Asociación CINDE el 20 de noviembre de 2003, desligándose jurídicamente de Fe y Alegría y aglutinando así las guarderías, el refuerzo escolar, las becas de estudio y el trabajo con los padres y madres.